martes, 13 de marzo de 2012

My life doesn't suck without you.

Llevo una época en la que estoy experimentando algo tristemente genial. Sí, tristemente genial... Quizá os preguntéis si eso es posible. Lo es, os lo aseguro. Lo malo es que es algo bastante difícil de explicar pero lo voy a intentar. Allá voy.
Es... no sé, sentir que te falta algo aun sabiendo que, por tu bien, es mejor que no lo tengas. Sin embargo, sigo teniendo esa maldita sensación de que todo iría mejor si lo tuviera, si eso que un día me abandonó nunca me hubiera dejado. Y esa sensación es muy triste; siento como si estuviera y, al mínimo pestañeo, me doy cuenta de que no, y de que ya nunca va a volver. Y ahí está lo genial de esta triste sensación, que sé que no va a volver. Porque a veces me falta ese algo pero otras no me falta y, últimamente, son estas últimas las que predominan y... ¡joder! ¡Qué bien estoy!

martes, 6 de marzo de 2012

Take it easy.

Querido y caprichoso destino:


No sé lo que esperas de mí. Me estás ofreciendo una buena época y, menos mal porque, puestos a ser sinceros, me la debías desde hace mucho. Y te aseguro que la voy a aprovechar. Sin embargo, ahí estás siempre, sobresaltándome con cualquier tontería. Cualquier tontería digo, qué graciosa estoy. La tontería es la misma de siempre en todas sus odiosas y múltiples variantes. Y he ahí el problema. No sé si esperas que no me sobresalte; sabes que lo haré.
Ahora bien, te voy a decir una cosa porque sé que, como venga una mala época, me voy a arrepentir de no haberte dicho esto: gracias. Porque me estás dando una de mis grandes épocas; nuestras grandes épocas.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Get outta my way

Hoy han venido a clase y me han dado una pequeña charla sobre las enfermedades raras. Me ha hecho pensar. Mucho. 
Me he dado cuenta de lo que es tener un verdadero problema y plantarle cara a la vida, decidir que vas a seguir en ella, cueste lo que cueste aunque sepas que no existe cura y que tampoco se investiga para encontrar una porque, claro, para tan pocas personas, no sale rentable. Eso sí que es un problema, un problemón, así, claramante, una putada.
Y luego aquí estoy yo, con mis gilipolleces de siempre, pensando que no tienen solución. Que sí, que para mí quizá sean un mundo, mi mundo, pero, ahora que me han enseñado un poco lo que hay en el mundo real, la palabra estúpida es la que, probablemente, mejor me defina.
¿Sabes? Los ciegos consiguen leer sin ojos y los sordos hablar sin boca. Y eso es mucho, mucho más difícil que sacarte de mi vida. Y sí, como ya sabes, eres un problema; un problema con solución.

domingo, 26 de febrero de 2012

Misunderstood.

No sé si es porque hoy estoy sensiblona o porque he decidido desprenderme de los resquicios que me quedaban de ti pero te voy a ser sincera. 
Me está sentando bastante bien esta tregua. Tanto a corto como a largo plazo. Ese tira y afloja que nos llevábamos ha terminado y no porque alguno de nosotros haya dejado de empujar hacia su lado; simplemente, la cuerda comenzó a deshilacharse. Ese mínimo pero resistente trocito de cuerda que nos unía ha ido perdiendo fuerza. Lo cierto es que, aunque ahora mismo jure y perjure que llevo tiempo deseando que la cuerda se rompa, no quiero que lo haga. Y sé que no lo va a hacer. Quiero que nos quedemos unidos, aunque sea por un hilo. Que nos quede ese medio de unión para poder recordar todo lo que fuimos y los buenos tiempos que pasamos. Pero simplemente eso, un hilo. De esa manera, la cuerda se romperá en cuanto volvamos a nuestros ya rutinarios tira y afloja.

sábado, 25 de febrero de 2012

Giving up

Aunque mi mundo se parezca al tuyo, es muy diferente. Otros dejan pasar el tiempo, yo atraigo lo inesperado. Donde unos sólo saben dejar huellas mis amigos me han dejado un arsenal. Aunque parezca que estoy solo, una multitud me rodea. En mi mundo hay otras reglas.
El mundo es un campo de juego y todos podemos participar así que te desafío a seguirme. Juntos vamos a cambiar el mundo, crearemos otros nuevos y jugaremos como nunca antes. Así que únete, sabes dónde encontrarme. Estoy aquí, allí, en todas partes. El mundo está en juego.
 

martes, 14 de febrero de 2012

Turn me up when you feel low.

Me hubiera gustado escribirte esta canción cuando aún tenía sentido, cuando aún podíamos hablar en futuro y tú querías estar conmigo. Me hubiese gustado decirte entonces que no sé vivir sin ti pero entonces ya era pronto y ahora es tarde y yo aún no lo sabía. Y ahora que ya es tarde y que ya todo está perdido, dudo que tú estés arrepentido. Y ahora que ya es tarde y que mi mundo ya se ha hundido, deja que, aunque tarde, suelte todo aquello que me ha herido.
Y voy andando hacia el olvido, tropiezo con tu abrigo y retrocedo en mi camino. Y voy andando hacia el olvido, luchando con recuerdos que quieren seguir conmigo.
Pongamos que vuelvo atrás en el tiempo; pongamos que estoy ausente en aquel coche, mirando por la ventana; recuerda que entonces dijiste: '¿qué pasa? Si vamos a estar así, casi mejor cojo y te llevo a casa.'
No. Cambiemos la historia. Pongamos que entonces ya sabía con certeza que con mi canción hago lo que apetezca; pongamos que entonces giro la cabeza, te digo que no pasa nada, que en vez de ir al cine prefiero ir a tu casa. Y allá donde elijas, quizá en la cocina, mientras tú te haces un café, te cojo del brazo, te giro, te abrazo y te digo: 'No quiero que acabe este cuento. No quiero seguir escribiendo canciones teniendo que cambiar la historia.'
Podría hacer que las cosas sigan su curso, que el tiempo se encarga ahora ya del olvido. Y en vez de dejarlo pasar, aquí estoy, escribiendo canciones sin ningún sentido. He imaginado esta escena de tantas y tantas y tantas maneras... Pero la mejor acababa en a cama mientras tu café se enfriaba.

jueves, 9 de febrero de 2012

It was only just a dream

No voy a negar que te echo de menos. Pero no en cantidades masivas, sino un poquito cada día. Lo hago así para no desesperarme pensando en lo que fuimos, lo que somos, lo que seremos y, sobre todo, en lo que podríamos haber sido. Porque nos podríamos haber comido el mundo. Podríamos haberlo hecho nuestro con sólo mirarlo. Porque tú y yo éramos grandes y podríamos haber hecho grandes cosas. Y no lo hicimos. Nos resignamos a separar nuestros caminos por el simple hecho de que nos daba miedo la grandeza de las cosas que teníamos pensadas. Porque teníamos muchos planes, ¿recuerdas? Ibas a bajarme la luna para poder saltar juntos en su ingravidez; ibas a capturar una estrella para demostrarme que aquello que decías era cierto, que yo brillaba más que nada en el universo. Ibas a recoger las nubes para hacer una cama en la que acurrucarnos; ibas a recorrer el mundo entero para encontrar la flor más bonita y meterla en el jarrón que decoraría el salón de nuestra casa. Íbamos a dar la vuelta al mundo y a colocar un candado con nuestros nombres en todos los puentes con los que topáramos. Y lo más importante, íbamos a estar juntos. Para siempre.
Y ahora estoy aquí, sin ti, en el pequeño (pero intenso) momento del día en el que te echo de menos.