Me hubiera gustado escribirte esta canción cuando aún tenía sentido, cuando aún podíamos hablar en futuro y tú querías estar conmigo. Me hubiese gustado decirte entonces que no sé vivir sin ti pero entonces ya era pronto y ahora es tarde y yo aún no lo sabía. Y ahora que ya es tarde y que ya todo está perdido, dudo que tú estés arrepentido. Y ahora que ya es tarde y que mi mundo ya se ha hundido, deja que, aunque tarde, suelte todo aquello que me ha herido.
Y voy andando hacia el olvido, tropiezo con tu abrigo y retrocedo en mi camino. Y voy andando hacia el olvido, luchando con recuerdos que quieren seguir conmigo.
Pongamos que vuelvo atrás en el tiempo; pongamos que estoy ausente en aquel coche, mirando por la ventana; recuerda que entonces dijiste: '¿qué pasa? Si vamos a estar así, casi mejor cojo y te llevo a casa.'
No. Cambiemos la historia. Pongamos que entonces ya sabía con certeza que con mi canción hago lo que apetezca; pongamos que entonces giro la cabeza, te digo que no pasa nada, que en vez de ir al cine prefiero ir a tu casa. Y allá donde elijas, quizá en la cocina, mientras tú te haces un café, te cojo del brazo, te giro, te abrazo y te digo: 'No quiero que acabe este cuento. No quiero seguir escribiendo canciones teniendo que cambiar la historia.'
Podría hacer que las cosas sigan su curso, que el tiempo se encarga ahora ya del olvido. Y en vez de dejarlo pasar, aquí estoy, escribiendo canciones sin ningún sentido. He imaginado esta escena de tantas y tantas y tantas maneras... Pero la mejor acababa en a cama mientras tu café se enfriaba.
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